El cierre trimestral no es un día: es lo que pasa cuando durante tres meses las facturas no se han registrado. Si el registro está al día, el cierre son veinte minutos. Este es el orden que seguimos.
1. Cierra el registro de ingresos
Todas las facturas emitidas del trimestre, con fecha, base, IVA y retención si la hay. Si una factura la has cobrado pero no la has emitido, emítela ahora con la fecha real.
2. Cierra el registro de gastos
Solo lo que tenga factura a tu nombre (con NIF). Los tickets sin factura no deducen IVA. Agrupa por tipo: suministros, cuotas, servicios, material.
3. Cruza con el banco
Cada movimiento de la cuenta profesional debería tener una fila en el registro. Lo que no la tenga, o es personal o es un gasto sin factura.
4. Calcula el IVA repercutido y el soportado
Repercutido: el IVA de tus facturas. Soportado: el de tus gastos deducibles. La diferencia es lo que va en el 303.
5. Calcula el rendimiento neto
Ingresos menos gastos deducibles. El 130 pide el acumulado del año, no solo el trimestre: ten a mano los cierres anteriores.
6. Descuenta las retenciones
Si tus clientes te retienen IRPF, esas retenciones se descuentan en el 130. Súmalas de las facturas del año.
7. Revisa los cobros pendientes
Una factura emitida y no cobrada tributa igual. Reclámala antes de pagar impuestos por ella.
8. Guarda una copia del trimestre
Exporta el registro cerrado y no lo toques más. Si Hacienda pregunta dentro de tres años, esa es la foto.
9. Presenta o pasa los totales a tu gestor
Con los totales de los pasos 4, 5 y 6 el 303 y el 130 están casi hechos. Presenta antes del día 20 (o del 30 en enero).